• Nuestra primera interacción con Baja incluyó ser parte de una alianza formada por miembros de comunidades locales e internacionales, con el solo propósito de proporcionar energía renovable a las escuelas rurales.
  • Mientras trabajamos con la gente de Laguna San Ignacio, nos encanta compartir nuestro tiempo con las ballenas gris. Las comunidades donde trabajamos son parte de la Reserva de la Biosfera mejicana y existen regulaciones para proteger esta increíble fauna.
  • Los Bancos Comunitarios, nuestro programa central en la región, ofrece la oportunidad de ahorrar para un futuro mejor. Aquí un tesorero del Banco Comunitario hace el balance de los libros de la semana.
  • A pesar de que los miembros de la comunidad de la Laguna San Ignacio tienen un techo y cuatro paredes, aun enfrentan dificultades económicas a diario.
  • La pesca impulsa la economía local del pueblo Laguna San Ignacio. La mitad de nuestros Bancos Comunitarios se encuentran establecidos en pequeños pueblos pesqueros de la península Baja California.
  • A través de nuestros talleres “Desarrollo Sostenible” los miembros de las comunidades desarrollan sus habilidades en las áreas que ellos consideren prioridades más importantes. Aquí los promotores de la salud rural practican lo aprendido.
  • Las misiones en toda la península sirven como un destino fascinante y recuerdos de épocas pasadas. ¡Esta misión en San Javier se encuentra a una cuadra del lugar donde se reúnen los miembros del Banco Comunitario de este pueblo!
  • A lo largo de nuestro trabajo en Baja, el establecer buenas relaciones con los miembros de las comunidades es nuestra prioridad más importante, lo cual demuestra que el activo más valioso que tenemos es nuestra mutua amistad.
  • Un 75% de los miembros de los Banco Comunitarios son mujeres, de las cuales la mayoría están ahorrando para la educación de sus hijos.